RECOMENDAMOS. Enero 2011. "Pasión por Renoir"
Pasión por Renoir. Colleción Clark Art Institute

Museo del prado. MADRID. (Hasta el 13 de Febrero) 
PASIÓN POR RENOIR, es la primera exposición monográfica dedicada en España al pintor, de muy difícil repetición, de la que quiero dar algunos detalles.
Un magnate americano, Robert Sterling, enamorado de Europa, en uno de sus viajes al Viejo Continente, conoce a una guapa actriz francesa, Francine, se casa con ella, establecen su casa en Paris, conoce a Renoir, en 1906 le compra el primer cuadro y se apasiona de tal forma por la obra del artista que a lo largo de los años formará una formidable colección. Vuelto a su país, el matrimonio decide crear un museo en una localidad cercana a Nueva York, Williamstown, dedicación y muchos dólares el resto de su vida.
Pierre Auguste Renoir nace en Limoges, ciudad célebre por su porcelana en el año 1841. Poco después su familia se traslada a París, se interesa por la pintura y entra en un taller donde conocerá a otros pintores, entre ellos Monet, con el que establece gran amistad. Juntos saldrán a pintar “au plein air” al aire libre, compartiendo el entusiasmo por la luz en toda su extensión lumínica y el color, pero en el caso de Renoir también por la figura humana. Tras viajar a Italia y España el conocimiento y técnica de los grandes pintores clásicos significa un cambio esencial en su pintura y esta es la razón de su “magia”, esa mezcla de modernismo impresionista con la admiración e influencia de Rafael, Rubens y Velázquez.
 
  
 
 
 
A los cincuenta y pocos años, le ataca para él el peor de los males, la artritis reumatoide, con tal virulencia que en poco tiempo manos, pies y piernas quedan atrofiados, pero su amor por la pintura es tal que se ata los pinceles a las manos y fabrica un caballete con poleas que le permite seguir pintando en la silla de ruedas. Convertido en casi un espectro, llegó a pesar 48 kilos, muere a los 78 años, dejando una ingente obra de más de cuatro mil cuadros.
Renoir es el pintor por excelencia de la mujer, en todas sus facetas, así en Madame Manety, leyendo, retrata a la mujer moderna interesada por la cultura; Muchacha Haciendo ganchillo, en su mundo íntimo y casero; Muchacha con abanico, entusiasta de la moda oriental, tan de moda en aquellos momentos; Muchacha dormida, rompiendo la composición tradicional y siempre técnica en forma de coma, señalando hasta los más mínimos detalles, un vibrante tejido de manchas de color y trazos en los que recrea la luz, el sol bañándolo todo, pura impresión en la retina de sensaciones, color y vitalidad.
Mucho más definidos los retratos, AUTORRETRATO, a los 34 años THERESE BERARD, hija de unos banqueros judíos que le encargar varios cuadros entre los que predominan su “dulce” color azul o MI PERRO TAMA de pinceladas suaves y fluidas que si soplamos se moverá su pelo. De la misma época dorada, la década de los 80 en plena madurez una de sus obras más conocidas “PALCO EN EL TEATRO”, recreación perfecta de un mundo social, elegante, refinado, divertido, no en vano fue llamado “el pintor de la alegría” no solo por la brillantez cromática si no por el tema festivo de sus obras,.
En 1881 comienza su interés por la pintura tradicional, inspirada en los grandes maestros, mucho más definida, perfilada y detallista claramente expuesta en la serie “BAÑISTAS” representación de la belleza femenina rotunda desnudos de contorno contrastados, perfectas carnaciones él decía: “doy pinceladas y más pinceladas, hasta que tengo deseo de pellizcar, entonces se que está bien”. Rostros definidos cabellos rubios totalmente apreciable la influencia de Rubens.
Por supuesto también paisajes, no demasiados, como los de Venecia y Nápoles. Extraordinaria matización del color, luminosidad y perspectiva.
 
En 1899 su último autorretrato 58 años, la artritis ha hecho estragos pero no quiere, no puede dejar de pintar y recurre a su caballete de sube y baja y a bodegones en formas esenciales, como las magnífica “CEBOLLAS”, “FRUTERO CON MANZANAS” y “FLORES” detallados perfectos en composición y color.
Extraordinario Renoir, el mago del color blanco tan difícil de matizar tan luminoso y vibrante, terminemos con sus propias palabras: La obra de arte, la pintura debe cautivar al espectador, envolverle, arrastrarle, y debe ser amable y alegra. Ya hay en el mundo suficientes cosas desagradables como para fabricar más”. Sabias palabras que debían de tener en cuenta muchos artistas contemporáneos.
 
RECOMENDAMOS: Made in USA
Arte Americano de la Phillips Collection

Fundación MAPFRE. Paseo de Recoletos, 23 

Duncan Phillips fundó en la ciudad de Washington en 1921 el primer Museo de Arte Moderno de los Estados Unidos, anterior al MOMA de Nueva York. U S A es una nación tan joven que no tiene pintores propios estimables hasta el s. XIX en que algunos artistas vienen a Europa, conocen su arte pictórico y, entusiasmados, cuando regresan a su país comienzan a pintar su entorno natural, deseosos de plasmar los excepcionales paisajes, ese “Paisaje del Nuevo Mundo, don divino”, según palabras de algunos de los componentes de la famosa “Escuela de Hudson”.
 
 
  
 
 
La exposición, muy bien organizada, nos muestra el devenir de la pintura americana en seis apartados:
1. ROMANTICISMO Y REALISMO: S. XIX: Fabulosos paisajes románticos, idealizados y minuciosos retratos de personajes de la época.
2. IMPRESIONISMO: Una exposición en Nueva York en 1886 de impresionistas franceses causa auténtico impacto y entusiasmo por la técnica de sus colegas franceses y transforma la pintura autóctona en la de “au plein air”, pero sin abandonar totalmente su propio estilo, porqué:
3. FUERZAS DE LA NATURALEZA: es lo suyo y su país sigue siendo lo primero para el arte americano del s. XX, en el que aparecen ya con rotundidad los frandes y sensibles artistas.
4. NATURALEZA Y ABSTRACCIÓN: tras el final de la 1ª Guerra Mundial, surgen las vanguardias genuinamente americanas, que suprimen cualquier tipo de figuración, pura esencia abstracta. Pero:
5. LA VIDA MODERNA: como ese arte es difícil de comprender, se impone otra faceta, la visión realista cotidiana, figurativa y, en general, grata de contemplar, aunque un grupo progresista prefiera los aspectos tristes, oscuros, miserables de las grandes ciudades. Tuvieron poco éxito y surge:
6. LA CIUDAD: esa América triunfalista, poderosa, tecnológica y avanzada, de rascacielos, kilométricos puentes y geométrica planificación urbana de gran perspectiva.
 
Pueden verla hasta el 16 de Enero en la FUNDACIÓN MAPFRE, Paseo de Recoletos, 23: Lunes de 14 a 20 h. Martes a sábado: 10 a 20 h. Domingos y festivos: 11 a 19 h. Los martes de 12 a 19 h. se organizan grupos guiados por Mapfre, cuando se completa uno hay que esperar un tiempo hasta el siguiente. La visita es gratuita.
Para más información visiten la siguiente Web: http://www.exposicionesmapfrearte.com/madeinusa/
 
RECOMENDAMOS. Las Tardes del Ritz. Octubre 2010
Música, canciones, merienda:

LAS TARDES DEL RITZ 

Relájese, no piense, déjese seducir por ese ambiente elegante y sofisticado. A su alrededor gentes venidas de lejanos países, mullidas alfombras, brillantes arañas, cómodos sofás y en la cercanía la música. Música que nos evoca recuerdos de un pasado lejano ya casi olvidado, pero que sus notas vienen llenas de recuerdos de nuestra juventud.
Estamos, como habrán adivinado, en los salones de un gran hotel. Un hotel de los de antes, de los de verdad, de principios del siglo pasado. 
 
 
Estamos en el Hotel Ritz de Madrid, que este año cumple cien años, y para celebrar tan redondo aniversario ha decidido revivir “Las Tardes del Ritz” de la mano de una de nuestras glorias de la canción, Olga María Ramos. ¿Recuerdan aquel Fox-trot de los años 20 que comenzaba así: “Yo me voy todas las tardes, a merendar al Hotel Ritz…”?
Será en el mes de Octubre, todos los sábados, excepto el día 16, a las seis de la tarde en un concierto de una hora y media de duración. Nos han dicho que si el tiempo es bueno el Concierto se celebrará en el conocido jardín del Hotel y si no en los salones de la planta baja. 
“Señorita, luzca para la ocasión ese vestido que le llega justo a las rodillas, con encantadores flecos, enfúndese ese sombrerito que tan gracioso le queda con su pelo cortito. Caballerete, usted puede llevar ese traje blanco, de anchos pantalones, y no olvide su canotier y su bastón. Elegantemente vestidos, y a la última, ya podemos desplazarnos al selecto Hotel Ritz, acompañando a nuestras señoras madres a su merienda. Mientras ellas mueven el bigote, la juventud baila el fox-trot, el charlestón y lo que se les ponga por delante”.
Olga María Ramos será la encargada de amenizar la velada; esta artista canta como nadie los cuplés y los chotis, es muy querida en nuestra ciudad de Madrid y tuvo como maestra a su madre, la incomparable Olga Ramos.  
 
Reserve su mesa en el teléfono 91 701 6767 o en la dirección Web
http://www.ritz.es/web/orit_es/lobby_bar.jsp
Y si quiere recordar como sonaba ese divertidísimo Fox-trot interpretado por las cantantes más famosas de todos los tiempos visite cualquiera de los siguientes enlaces:
Y ya saben: Dejen ustedes que la música suene y que sus pies se muevan al compás; de este modo, las tardes del Ritz resultarán inolvidables…
 

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RECOMENDAMOS. Mes de Junio 2010
Exposición:

CORONA Y ARQUEOLOGÍA en el siglo de las luces
Esta exposición organizada por la Real Academia de la Historia y el Patrimonio Nacional con el patrocinio de la Fundación Banco de Santander, muestra a través de 150 variados objetos, cuadros, muebles, retratos, esculturas, objetos de adorno, etc. la gran potencia cultural de la Corona en el Siglo XVIII, Felipe V, Carlos III y su destacado interés por la Arqueología que culmina con la formidable aportación destinada a los descubrimientos de Pompeya y Herculano.
De forma encadenada, a lo largo de once salas, desde el Siglo de Oro a principios del Siglo XIX, el de Las Luces, se expone toda aquella política cultural que finalizó brillantemente con la creación de la Real Academia de San Carlos de Méjico y las leyes de protección al Patrimonio Histórico firmadas por Carlos IV.
 
 
La exposición “Corona y Arqueología en el Siglo de las Luces” muestra el modo en que la Corona Española, durante todo el siglo XVIII con la nueva dinastía borbónica, impulsó y desarrolló expediciones humanísticas que contribuyeron al fomento de la arqueología y los estudios de antigüedades, así como a la modernización cultural y científica de países integrados en la Monarquía Hispánica, como Méjico, Brasil o Nápoles. Acciones que colocaron al Reino de España a la cabeza de los avances sociales, tecnológicos y reformistas de Europa.
Se ha editado un catálogo de la exposición en el que además de recoger las obras mostradas en la misma, incluye una serie de artículos de especialistas sobre los diversos apartados desarrollados en la muestra, además de otros de carácter teórico que son especialmente relevantes y que merecen ser recogidos en la publicación.
Una página fascinante y poco conocida de la historia de nuestra cultura.
 
Los interesados podrán admirarla en las Salas Génova del Palacio Real de Madrid, hasta el 11 de julio.
Visita gratuita y entrada libre…