
UNO DE CADA TRES EUROPEOS SERÁ MAYOR DE 65 AÑOS EN 2050.
El envejecimiento de la población es un hecho. A él se enfrentan la mayor parte de los países occidentales, muchos del oriente y casi todos los de la “Vieja Europa”. En los próximos años este fenómeno va a traer no pocos cambios en la vida cotidiana de estos países y la pregunta que surge es: ¿Están preparados? ¿Estamos preparados? Porque a nosotros, en España, nos va a afectar, ¡y mucho!
La Comunidad Europea CE, lo viene advirtiendo desde hace tiempo y en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, acordado en el Consejo de Ámsterdam de 1997 se proponía la estabilidad presupuestaria entre otras cosas para hacer frente al envejecimiento de la población, objetivo que se reforzó en el Consejo Europeo de Santa María de Feira en junio de 2000. “Hay que prepararse para los desafíos presupuestarios que traerá el envejecimiento de la población”, se dijo entonces en la ciudad portuguesa.
Ahora que disponemos ya de un conocimiento más exacto de la previsible evolución demográfica en los próximos años, las cifras que nos adelantan son preocupantes. Es cierto que las previsiones casi nunca se cumplen en todos sus términos, pero sí son un indicador de lo que puede pasar y nos dan las pautas de actuación para estar preparados para ello.
El Secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, en la inauguración de la conferencia sobre La Salud mental y el bienestar de las personas mayores, dijo hace unos días que en el año 2050 uno de cada tres europeos tendrá más de 65 años, y el 11 por ciento de la población será mayor de 80 años. Olmos destacó que si hoy por cada cien personas en edad de trabajar (de 16 a 64 años) hay 25 de 65 o más años, en 2060 serán más del doble. Y en cuanto a los octogenarios si hoy son uno de cada cuatro mayores serán entonces uno de cada dos.
Aunque la salud de los mayores de 80 años sea mejor ahora que hace dos décadas, ¿se imaginan los servicios sanitarios y de dependencia que habrá que tener previstos entonces para una población octogenaria que será unas cinco veces la actual?
¿Estamos preparados para los cambios que será preciso hacer en la economía, mercados de trabajo y sobre todo en los sistemas de protección social, pensiones, sanidad, etc.? Mucho nos tememos que no. Pero ya es bueno que un Secretario general de nuestro Gobierno ponga de manifiesto estas proyecciones. Es señal de que alguien ya ha tomado conciencia del problema que se nos avecina y hasta se atreven a decirlo en público. Por el momento y aprovechando la presidencia española de la CE se ha propuesto 2012 como el Año Europeo del Envejecimiento activo y la solidaridad intergeneracional. ¡Confiamos en que al menos se harán los planteamientos para buscar las soluciones!